Málaga: La cárcel iniciará en otoño un programa de rehabilitación para condenados por malos tratos
20/08/2006 versión para imprimir

Una oportunidad para aprender a vivir en pareja sin violencia. Medio centenar de reclusos que cumplen condena en la prisión provincial de Alhaurín de la Torre por delitos de malos tratos podrán acogerse a partir de septiembre a un programa de rehabilitación pionero en Málaga. La iniciativa, que ya se ha puesto en marcha en otras cárceles españolas, parte de la premisa de psicólogos y expertos de que la rehabilitación del agresor no sólo es posible sino, en muchos casos, necesaria para poder romper el ciclo de la violencia, física o psicológica, y evitar su reincidencia.


Málaga cuenta con una experiencia previa similar. Como explica Álvaro M., uno de los dos psicólogos de la prisión malagueña que participarán en el programa, desde el mes de julio se está tratando a aquellos maltratadores, condenados judicialmente, cuya pena ha quedado en suspenso temporal a condición de que realicen un curso de rehabilitación y reeducación. El juez decide en estos casos, por la levedad de los hechos o la falta de antecedentes, imponer la obligatoriedad del curso intensivo como alternativa a la cárcel. Una terapia que, según los psicólogos de los servicios penitenciarios, 'empieza a dar sus frutos'.

Hasta el momento sólo dos personas se han sometido a las sesiones, que serán muy similares a las que a partir de este otoño se impartirán dentro de la penitenciaría. Se trata de acudir dos veces por semana a una terapia de grupo -a las ocho de la mañana los lunes y a las ocho de la tarde los viernes- para hacerlo compatible con la jornada laboral. El curso formativo es, en muchas ocasiones, complemento de un tratamiento individualizado que se lleva a cabo antes de las sesiones de grupo y cuya duración dependerá de cada caso concreto.

El psicólogo intenta que el maltratador 'tenga conciencia de serlo y que tenga una motivación para cambiar', señala Álvaro M. para quien los programas como el que se impartirá por primera vez en la prisión son 'positivos, aunque los resultados no se vean a corto plazo'.

Desde la dirección de la cárcel de Alhaurín de la Torre se advierte de que la asistencia a estos cursos es voluntaria, 'por lo que aún se desconoce el número de condenados por violencia doméstica que participarán en ellos'. Las charlas las impartirán dos de los cinco profesionales que trabajan en la prisión, en una de las aulas ya existentes y que se habilitará para tal efecto.

Las primeras terapias de rehabilitación de maltratadores datan de 1995, después de varios años de prestar asistencia a mujeres maltratadas y comprobar que muchas de ellas seguían viviendo con su agresor. Las terapias resultan igualmente necesarias cuando la víctima se separa y se aleja de su agresor, e incluso cuando éste cumple condena en la cárcel. Una gran mayoría de los hombres maltratadores se sitúa en la horquilla de edad entre los 30 y los 40 años, por lo que tras una separación o al salir de prisión, pueden iniciar una nueva relación.

Los expertos consultados aseguran que cuando una persona ya ha establecido relaciones violentas con una pareja, existen muchas probabilidades de que las repita. Estos programas se topan, sin embargo, con el rechazo de sectores que defienden la necesidad de que los medios públicos que existen para combatir la violencia doméstica se inviertan únicamente en asistir a las víctimas de los malos tratos. Pero hay algo en lo que tanto los partidarios como los detractores de los tratamientos de rehabilitación psicológica coinciden: 'Las terapias no pueden sustituir a las penas de cárcel'.



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