17-11-2005

EuropaPress

Cristina Alberdi dice que la discriminación positiva de la ley de violencia de género es un "disparate jurídico".

La presidenta del Consejo Asesor contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, Cristina Alberdi, afirmó hoy que la discriminación positiva de la Ley Integral de Violencia de Género es un "disparate jurídico" y consideró "lamentable" que el Gobierno aprobará esa discriminación que tachó de "inconstitucional".

Recordó que tres jueces ya la han recurrido y espera que "prosperen" esos recursos. Indicó que "jamas" el movimiento feminista había pedido la discriminación positiva, ni nada de esta características en el código penal.

Alberdi realizó estas manifestaciones antes de la charla 'La mujer y las transformaciones judiciales', que ofreció en la Casa de los Periodista, dentro de los actos conmemorativos del Día Internacional contra la Violencia de Género, organizada por la consejería de Juventud, Familia y Servicios Sociales.

La ponente indicó que la discriminación positiva "es un retroceso" parecido a la época del adulterio cuando al hombre se le imponía una pena y a la mujer otra.

Resaltó que se trata de algo "vergonzoso" y aprobado "desde la demagogia", al tiempo que afirmó que espera que "todo vuelva a su ser normal" ya que "no puede ser que coacciones y amenazas en el caso del hombre sean delito y si las profiere una mujer, son faltas".

Alberdi señaló que el código penal "no puede discriminar", y que la discriminación positiva solo se contempla en los ambitos laborales, administrativos, para equiparar una situación.

Explicó que desde el punto de vista judicial todavía hay "falta de medios", ya que el Gobierno ha hecho "excesiva propaganda" en la entrada en vigor de esta ley, y ha resultado "fallido". En este sentido resaltó que se dijo que iba a haber juzgados especiales en todas las comunidades autónomas contra la violencia de género, y al final no llegan ni a 19 en toda España, y que además se han "visto desbordados por la realidad". En el caso de Madrid incluso dijo que de los tres que hay están "totalmente desbordados".

De todos modos destacó la relevancia de contar con la Ley Integral contra la Violencia de Género, como "vieja aspiración" del colectivo feminista, como norma que regule las causas del maltrato y de respuestas a ello. Explicó que la ley integra las causas, la necesidad de socialización y educación de una forma distinta, y da respuesta desde un punto de vista civil, penal y laboral a las personas que se encuentra sometidas al maltrato.

El siguiente paso, advirtió Alberdi es el desarrollo autonómico de este tipo de leyes para dar respuesta a necesidades de tipo social, tales como desarrollar la coordinación para el buen funcionamiento de las ordenes de alejamiento, los puntos municipales para atender a las personas, además de un trabajo de cambio de mentalidad desde la sensibilización y la prevención tanto en publicidad como en elámbito de la educación.

En este sentido destacó que la asignatura 'educación para la ciudadanía', que será evaluable y obligatoria, "lleva la igualdad" entre hombres y mujeres y la educación en valores.

La presidenta del Consejo Asesor madrileño resaltó que en el tema de la violencia de género para que cambien la mentalidad "han de pasar de dos a tres generaciones". De todos modos afirmó que la Constitución Española tuvo un "efecto pedagógico impresionante", puesto que ya se decía que no podía permitirse la desigualdad entre sexo, produciéndose un cambió en cuanto a pautas anteriores.

Ahora añadió en la sociedad se ha instalado esa igualdad de trato, pero sigue habiendo algo de desigualdad ya que está en el ambiente, en lenguaje, en los chistes, en definitiva en toda la sociedad.

Para Alberdi la violencia de género "no ha aumentado, puede que incluso se haya reducido". Recordó que antes las mujeres "se ocultaban, se avergonzaban, se sentían culpables, y como la sociedad no les apoyaba, no se denunciaba".

Además tampoco contaban con apoyo jurídico y se topaban con la "incomprensión policial", que justificaba al marido e incluso no contaban con el apoyo de la iglesia. "Eso ha cambiado y ha emergido realidad oculta que se consideraba un
tema privado" manifestó Alberdi.

Finalmente, la ex-ministra de Asuntos Sociales, apostó por la rehabilitación de los maltratadores, puesto que es un "problema de socialización, de educación equivocada de siglos" en el que a la mujer se le educaba para la "sumisión" y al hombres para el "dominio".