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Falsos textos entrecomillados… ¡en noticia sobre víctimas a las que la gente no cree!

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La penosa y burda manipulación de las cifras por parte de la prensa feminazi.

Su repulsiva labor es fundamental para adoctrinar a la opinión pública y mantener el negocio de la industria del maltrato.

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Falsos textos entrecomillados… ¡en noticia sobre víctimas a las que la gente no cree!

14 de diciembre de 2016

Ya me disculparán ustedes que vuelva hoy a ocuparme del mismo periódico de las entradas anteriores. No hay nada personal en ello. Es simplemente una racha.

Resulta que hoy un lector me ha llamado la atención sobre una noticia de Elmundo.es (ignoro si ha salido también en papel), que aparecía destacada en la portada de la web con esta llamada.

Titular: Auto judicial: "Si tiene estudios superiores, no puede ser violada"

La noticia cuenta la historia de una mujer que fue víctima de violaciones repetidas por parte de un hombre que la mantenía atrapada en una relación de dominación, control y violencia. La historia se presenta como una ilustración particular de un problema general, que es ahora objeto de una campaña: el de las mujeres que son víctimas de violaciones dentro de relaciones aparentemente consentidas, por lo que mucha gente desconfía de sus relatos.

Incluso las propias autoridades, la policía, los jueces, a menudo no creen a las víctimas. En este caso concreto, según parece, el juez consideró como un indicio de que la historia no podía ser cierta el nivel de formación de la víctima.

El problema es que el auto judicial que archivó el caso, supuestamente argumentando así, se citaba, entre comillas, de tres  maneras distintas en la noticia.

En la llamada de portada, como han visto más arriba: “Si tiene estudios superiores, no puede ser violada”.

En el subtítulo de la noticia:  “Si tiene estudios universitarios, puede evitar una violación”

En el último párrafo del texto de la noticia, que decía, cuando yo lo he visto esta mañana, sobre las 11:30 (se puede consultar encaché de Archive.org):

El auto de archivo del caso Ana decía lo siguiente: “no puede ser víctima porque tenía estudios superiores y participaba en manifestaciones en contra de la violencia machista”. Para Mercedes Hernández el problema es que “muchas veces no se cree a las víctimas, a la que se pone siempre bajo sospecha. Y es contra esto contra lo que hay que luchar”. [énfasis añadido]

Ya ven, tres entrecomillados diferentes para un mismo auto. Un poco extraño. Dados los métodos de trabajo de los medios no me extrañaría que la autora de la noticia hubiera redactado sólo el que aparece en el cuerpo del texto, y que los otros (el subtítulo, y la llamada en portada) los hayan escrito otras personas. Sea quien sea el autor, es una chapuza: los tres textos no pueden ser reproducciones literales.

Asumiendo que “el bueno” fuera el que aparecía en el cuerpo de la noticia, a mí me chocaba. Me parecía demasiado informal y contundente para ser parte de un auto judicial. Simplemente, no sonaba a texto legal.

Así que esta mañana (11:55) he puesto en Twitter mi duda al respecto:

Me pregunto si la periodista habrá visto ese auto judicial. O una vez más, se da por buena una declaración. En portada de@elmundoes

Un lector me ha sugerido que podía preguntar directamente a la autora de la noticia, que está también en Twitter. Estas han sido mi pregunta (12:10), y su respuesta (12:33):

Según el auto judicial q archivó el caso una mujer con estudios universitarios tiene recursos para identificar y evitar una violación

@iflantigua Hola, Isabel. ¿Has leído el auto? ¿Dice literalmente lo que entrecomillas en tu texto?

@iflantigua Hola, Isabel. ¿Has leído el auto? ¿Dice literalmente lo que entrecomillas en tu texto?

@malaprensa Hola. Sí, dice tal cual lo que entrecomillo dentro del texto.

“Tal cual lo que entrecomillo en el texto”. Yo seguía extrañado. Pero de ahí, claro, no podía pasar. Era un auto judicial al que era imposible acceder. Así que debía dar por buena la palabra de la periodista.

Sin embargo, unas horas después el mismo lector me ha advertido de que la redacción de la noticia ha cambiado. Los dos últimos párrafos de la noticia son ahora estos:

El auto de archivo del caso Ana tuvo en cuenta que había tardado mucho en denunciar y dudaba de que una mujer con estudios superiores no hubiera podido evitar la violación, más aún cuando participaba en manifestaciones en contra de la violencia machista. Las palabras textuales del documento son éstas: “La querellante se presenta como una mujer desvalida por su situación de asilada, participa activamente en la AMG y ha participado en manifestaciones de feminicidio. Cuenta con una educación superior, teniendo estudios universitarios. Por lo que conocía el alcance y la ilicidad de los supuestos actos a los que el querellado le sometió y sabía de recursos que le podían ayudar”. [énfasis añadido]

Mercedes Hernández matiza que “la participación de Ana en manifestaciones en contra de la violencia machista comenzó mucho después de haber sufrido abusos”. El problema, según ella, es que “muchas veces no se cree a las víctimas, a la que se pone siempre bajo sospecha. Y es contra esto contra lo que hay que luchar”. Porque, añade, “Ana puede ser cualquier mujer”.

Ese ya sí “suena” a texto de un auto o una sentencia. Imagino que sí, que este es cierto. Pero eso quiere decir que el texto anterior, entrecomillado, era falso. Y que la respuesta que me ha dado la periodista no era, digamos, muy sincera. Además, por falta de contexto sobre las frases anteriores y posteriores al texto que ahora tenemos delante, no es posible saber siquiera si el texto que se presentaba como literal resumía de manera adecuada el razonamiento del juez, que era, recordemos, que una mujer educada “no puede ser víctima”.

Por su parte, la portada del diario y el subtítulo de la noticia siguen siendo los mismos de antes, entrecomillando textos que no aparecen, por lo que se ve, en el auto. Finalmente, la noticia, con el texto alterado hoy, después de las doce de la mañana, lleva en su encabezamiento como fecha y hora de publicación la de ayer a las 18:26. Como si nada hubiera pasado. Como si el texto hubiera dicho siempre lo que dice ahora.

Asombroso, francamente. Y paradójico, claro. ¿Cómo puede una noticia, que denuncia que la gente no cree a las víctimas, usar citas entrecomilladas falsas al contar la historia de una de ellas? ¿No ven el daño que hacen a la causa que dicen defender?

http://www.malaprensa.com/2016/12/falsos-textos-entrecomillados-en.html

 

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