El Gobierno y Parlamento autonómicos más feminazis de España son historia.
Donde se aprobaban las leyes feminazis que luego se aplicaban a la legislación nacional.
Siguen en vigor leyes feminazis autonómicas aprobadas en su día con los votos favorables de todos los partidos: PSOE, Ciudadanos, Podemos y Partido Popular.
El nuevo presidente de la Autonomía andaluza sucedió en el cargo a Bibiana Aído en el Ministerio de igual dá. Cargo en el que participó activamente en la competición a feminazi mayor del reino.
No ha terminado la lucha para desalojar de nuestra legislación la ideología de género, fiscalizar y recuperar el dinero expoliado por los miles de personas que viven de este inícuo negocio, así como sentarles ante el tribunal correspondiente.
Las feminazis no lo pondrán fácil. Han dejado claro con sus concentraciones (pagadas con dinero público), calumnias y consabidas mentiras que no dejarán perder sus privilegios sin presentar batalla.
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Juanma Moreno Bonilla, investido presidente de Andalucía con los votos de PP, Ciudadanos y Vox

Juanma Moreno se compromete a romper con el «estilo de confrontación permanente» EL MUNDO

TERESA LÓPEZ PAVÓN – CHEMA RODRÍGUEZ – JUANMA LAMET

Sevilla – 16 ENE. 2019

Juan Manuel Moreno Bonilla ha sido elegido presidente de la Junta de Andalucíapor 59 votos a favor y 50 votos en contra, en un pleno de tono bronco en el que, por primera vez en la historia de la autonomía, el PSOE se ha estrenado como partido de la oposición. Moreno -malagueño nacido en Barcelona, y de 48 años- ha recibido los apoyos pactados de los diputados de su partido (PP), de Ciudadanos y de Vox, la formación de Santiago Abascal, que irrumpe en la política andaluza con 12 escaños y que se ha convertido de alguna manera en el eje argumental de los discursos tanto del PSOE como de Adelante Andalucía, que acusan al nuevo presidente andaluz de haberse echado «en brazos de la derecha radical y populista».

La votación, nominal y pública, se ha desarrollado según lo previsto, con la única incidencia destacable de la ausencia de la portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, que se ha sentido indispuesta en la primera parte de la sesión y ha delegado su voto para evitar tener que volver al salón de pleno tras el receso. Rodríguez se encuentra ya en su séptimo mes de embarazo y podría haber sufrido una bajada de azúcar.

«Creo que la humildad ha derrotado a la soberbia», ha dicho Moreno Bonilla en la recta final del debate y cuando respondía a la portavoz del PSOE, Susana Díaz. El candidato pidió el voto para «iniciar un nuevo estilo» de gobernar y «abrir puertas y ventanas». «Me dejaré la piel para que los andaluces puedan vivir mejor», ha concluido.

El cara a cara de Moreno con Susana Díaz, probablemente el más esperado de esta segunda sesión del debate de investidura, ha colocado a ambos adversarios en papeles opuestos a los que han desempeñado en el Parlamento en la última legislatura, lo que ha dado lugar a algún desliz en las formas por parte del candidato y a algunas risas en la bancada socialista, donde Susana Díaz le recordaba con gestos a Moreno que era a él a quien correspondía ahora responder sobre su proyecto de gobierno. Esa confusión que los diputados de ambas formaciones se han tomado a broma ha deparado los momentos más relajados del debate, al fin, después de más de cuatro horas de duras intervenciones, con Vox y su discurso revisionista en el centro de todos las intervenciones.

Susana Díaz ha reprochado entre otras cuestiones a Moreno que, en su discurso de investidura, comparara el proceso que se abre ahora en Andalucía con la Transición española: «Adolfo Suárez enterró la dictadura y usted ha pactado con los herederos del franquismo», le ha espetado, después de rechazar que haya parangón posible entre un relevo de gobierno «en un contexto de normalidad democrática», y el paso de una dictadura a la democracia. «No voy a dudar ni por un momento de la legitimidad de su gobierno, pero no ponga en duda tampoco la legitimidad de los gobiernos anteriores», ha añadido.

Susana Díaz, como antes lo había hecho la portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, utilizó la idea de que, además del documento firmado con el PP, existe un «acuerdo oculto» con Vox, lo que justifica a su juicio las movilizaciones celebradas el martes. «Es un tiempo de cambio, pero de cambio a peor», ha afirmado la jefa de la oposición, que le ha pedido a Moreno que aclare si piensa derogar la Ley de la Memoria Democrática, después de haber citado en su discurso a Lorca y Blas Infante, «fusilados ambos y en las fosas por el franquismo».

Fue precisamente Vox el partido que abrió la sesión de este miércoles y su portavoz, el juez Francisco Serrano no defraudó, con una intervención en la que citó los puntos más controvertidos de su ideario, destacando su oposición a la ley contra la violencia de género, de la que se dijo víctima por la «persecución» sufrida en el ejercicio de su profesión como juez de Familia. Serrano, según recordó él mismo, ha sido el único juez en Europa condenado por prevaricación culposa por su actuación en el conocido como caso del niño nazareno, relacionado con la custodia de un menor. Él mismo vinculó aquella condena con su posterior salto a la política de la mano de Vox, convirtiéndose en azote del feminismo y de lo que su partido tacha de «ideología de género». «Como ocurre con el efecto mariposa, aquella historia del niño nazareno me ha traído finalmente a esta tribuna».

Los votos de Vox han sido indispensables para que la investidura de Juan Manuel Moreno -que ha firmado un acuerdo para gobernar de forma conjunta con Ciudadanos- sea posible. Y esos apoyos le han dado a la oposición socialista y a Adelante Andalucía la artillería argumental suficiente para construir su discurso en torno al papel de «los herederos del franquismo» en el futuro gobierno. Además, aunque en el acuerdo alcanzado entre el PP y Vox no hay ninguna referencia a la derogación o reforma de la Ley de violencia de género, la sola intención manifestada por Vox en ese sentido, ha sido suficiente para generar un ambiente de alerta general en la izquierda y los movimientos feministas, que volvieron a echarse a la calle el martes con concentraciones de miles de personas en ciudades de toda España. En el caso de Sevilla, esas concentraciones fueron apoyadas y patrocinadas por las agrupaciones locales del PSOE andaluz, algunas de las cuales llegaron a fletar autobuses gratuitos para que sus militantes participaran en la protesta a las puertas del Parlamento. El candidato Moreno reprochó al PSOE y a Adelante Andalucía «las protestas preventivas» contra un gobierno que ni siquiera se ha conformado aún.

Ese ruido de la calle contra cualquier retroceso en la lucha contra la violencia de género ha sido el marco de un debate en el que la brocha gorda y el tono bronco ha sido tónica por momentos.

La portavoz de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, por su lado, demostró una vez más su habilidad para incidir en las debilidades del argumentario de sus adversarios y puso de relieve la principal laguna del programa de gobierno de PP y Cs, y que tiene que ver, como ha venido ocurriendo en todos los antecedentes, con la ausencia de un cálculo del coste de las medidas comprometidas que, en buena medida (educación gratuita de 0 a 3 años, ampliación de conciertos en el bachillerato), suponen un importante desembolso presupuestario.

El hilo conductor de la intervención de Teresa Rodríguez fue precisamente ése: reclamarle al candidato a presidente que explique cómo va a gestionar el «agujero» fiscal que supondrá previsiblemente la anunciada bajada de impuestos con el aumento del gasto comprometido. Y, anticipándose a lo que, según sus previsiones, podría ocurrir, Rodríguez hizo cálculos del coste en inversiones en colegios, hospitales o en contratación de profesores que va a suponer cada una de las bajadas de impuestos prometidas, dando por hecho el fracaso de la reactivación económica que el PP vincula automáticamente a esa baja de impuestos.

Sólo Ciudadanos -socio de gobierno del nuevo presidente del PP- le ha dado oxígeno al candidato en su intervención, como cabía esperar, y su portavoz, Juan Marín -llamado a ser el nuevo vicepresidente de la Junta- ha anunciado que «el tiempo de las malas noticias para los andaluces se ha terminado». «Nos hicieron creer que teníamos que conformarnos y que no había alternativa, pero sí la había». «Se abre ante nosotros una oportunidad histórica. Tenemos que hacerlo bien, señor Moreno», le ha dicho con un guiño de complicidad a Moreno Bonilla.

https://www.elmundo.es/andalucia/2019/01/16/5c3f54a0fdddff6e438b4579.html

 

 

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